Gig Work y las Finanzas Embebidas: Formalidad económica para la nueva realidad

Hoy en día, la mayoría de los panameños bancarizados han utilizado su celular para ordenar una pizza o un carro que los lleve a la casa después de una noche de fiesta. Estas aplicaciones y servicios se han vuelto parte de nuestras vidas y nos brindan una comodidad inmediata solo con un par de clicks. Sin embargo, por más que la mayoría de nosotros ha utilizado una de estas plataformas en algún momento, no solemos pensar en la labor y esfuerzo humano que sucede por detrás de nuestras pantallas.

La fuerza laboral detrás de estos servicios se conoce como Gig Work o Gig Workers, cuando se refiere a sus colaboradores, cuyo trabajo consiste en realizar actividades generando ingresos fuera de las relaciones tradicionales a largo plazo entre empleador y empleado. Esta manera de trabajar favorece los trabajos esporádicos, de duración reducida y en los que el contratado se encarga de una labor específica dentro de un proyecto. En otras palabras, la relación laboral es una especie de contrato por obra y servicio. Por esta razón, hoy en día los Gig Workers son reconocidos como actores económicos que laboran dentro de la informalidad.

Antes de la pandemia, se estimaba que el porcentaje de la economía informal representaba el 45% sobre el total de la fuerza laboral activa en Panamá. En los últimos meses, hemos sido testigos de negocios que tuvieron que cerrar, contratos que fueron suspendidos, entre otros factores que están causando que exista un incremento de nuestra economía informal. El riesgo inminente de una crisis financiera debido a la pandemia trae consigo mayores tasas de desempleo, cual se espera que suba del 7.1% registrado a finales del 2019, obligando a muchos panameños recién desempleados a buscar otras formas de generar ingresos para sus familias.

A la misma vez, en momentos de crisis también existen oportunidades. Algunas de estas plataformas han podido beneficiarse del distanciamiento social y su habilidad de transaccionar de manera remota vía internet. ¿Cuántos de nosotros no hemos pedido nuestro supermercado, medicinas, o el antojo del fin de semana a domicilio de manera más recurrente desde que inició la pandemia y la cuarentena? Debido a los cambios y adaptaciones por parte de los consumidores ante la nueva realidad que vivimos hoy, podemos esperar que la demanda para este tipo de servicios siga en crecimiento. Debemos pensar en las oportunidades que existen en relación a estos cambios. Mientras siga existiendo una alta demanda por servicios relacionados al Gig Work, miles de panameños podrán optar por una oportunidad de trabajo dentro de este segmento y contar con una fuente de ingresos. Sin embargo, por más que esto representa una esperanza para percibir ingresos a corto plazo, esta modalidad de trabajo ha mantenido limitaciones para que los Gig Workers logren salir de la economía informal hacia la formalidad de sus finanzas.

Gracias a los avances en fintech, o tecnología financiera, las limitaciones relacionadas a la informalidad del Gig Work son un tema del pasado. Hoy en día las finanzas embebidas permiten conectar servicios financieros directamente con plataformas digitales no financieras, con el fin de brindar dichos servicios o beneficios financieros directamente a sus usuarios o colaboradores. Al ser esto posible, los apps de mensajería o transporte como Uber o Asap pueden de manera directa ser canales de servicios financieros para sus colaboradores, creando una autopista tecnológica para la formalización económica de los Gig Workers. Hoy en dia empresas como Lyft, ya brinda un servicio de cuenta electrónica y tarjeta mastercard para que sus conductores reciban sus ingresos vía este mecanismo, al igual que les brinda la oportunidad de disfrutar de beneficios que otorga la tarjeta. Esto ha sido posible gracias a empresas fintech que lograron conectar servicios financieros brindados por entidades reguladas vía APIs de conexión a las plataformas usadas por estos colaboradores digitales y sus clientes. En el ejemplo de las tarjetas de Lyft, fue la empresa fintech Payfare y Stride Bank quienes brindaron las conexiones necesarias.

Las finanzas embebidas representan una gran oportunidad de negocios, ya que su mercado mundial se aproxima a los 7.2 trillones de dólares. En Latinoamérica este mercado está cerca de los 607 billones de dólares, teniendo en cuenta que nuestra región representa el 8.34% de los consumidores globales. Las empresas digitales de delivery, transporte, limpieza, tutores, médicos y hasta paseadores de perros cuentan con grandes cantidades de datos que compilan mucha de la información requerida por los bancos o entidades similares para la prestación de servicios financieros. En comparación, la manera regular para que algunos de estos trabajadores obtengan una cuenta de ahorro o un crédito personal sería visitar una sucursal de un banco o entidad similar. Existen casos en los cuales a una entidad financiera no le es atractivo brindarle servicios de manera directa a este trabajador por su perfil de riesgo ya que es en efecto un trabajador informal. Algunos podrán obtener una cuenta de ahorro, sin embargo las probabilidades de que esa persona pueda obtener una tarjeta de crédito o incluso una hipoteca en el futuro son bastante bajas. Sin embargo, si la empresa que gestiona esta red y volumen transaccional de estos colaboradores decide lanzar un producto similar al de Lyft para sus Gig Workers, a la entidad financiera se le hace mucho más atractivo por el volumen. Un producto de cuenta más el método de pago de una tarjeta de débito o prepagada logra crear los cimientos a nivel técnico para que estos colaboradores puedan ser sujetos de crédito y otros servicios que con el tiempo lograran su formalización económica.

¿Cuál es el rol de las fintechs en todo esto? Como mencione anteriormente, estos servicios financieros suelen ser integrados via APIs de conexión. Las fintechs concentradas en brindar este tipo de servicios son quienes desarrollan y proveen estos puntos de conexión, logrando administrar el flujo de información entre la plataforma de Gig Work y la entidad regulada cual presta el servicio financiero. En la actualidad muy pocos de estos APIs se encuentran disponibles y en su mayoría no pueden ser proporcionados de manera directa por las entidades bancarias. Por ende estas entidades o bancos requieren de un tercero capaz de hacer la labor técnica cumpliendo con los protocolos de la seguridad y regulación local. En PayCaddy nos concentramos específicamente en poder brindar este tipo de infraestructura fintech en la República de Panamá, cual puede ser resumida en cuatro pilares de finanzas embebidas:

  • Infraestructura para cuentas y pagos
  • Infraestructura para créditos
  • Infraestructura para seguros
  • Infraestructura para activos y vehículos de inversión

Vía estos segmentos de infraestructura es cómo empresas como la nuestra logran poder estructurar los servicios financieros obteniendo la información y otros requisitos necesarios de manera digital bajo un proceso integrado a estas plataformas. Al manejar estos rieles, logramos bancarizar efectivamente a estos colaboradores y a su vez le brindamos el acceso directo a que puedan recibir servicios financieros sin la necesidad de ir a una sucursal de banco y llenar formularios. Principalmente las empresas que manejan estas fuerzas laborales gig, o aquellas interesadas en poder manejar un porcentaje de sus colaboradores de manera similar pueden optar por crear estos productos y así a su vez garantizar la formalidad de sus operaciones y su relación con estos colaboradores. Personalmente preveo que deberá ser el sector privado en Latinoamérica el que deberá encontrar un mecanismo de formalización para esta nueva modalidad de trabajo. Las finanzas embebidas brindan una herramienta para crear un modelo formalizado de relación de trabajo que sea de beneficio mutuo entre la empresa y el colaborador esporádico.

Este tema de conversación ya está sucediendo a los niveles de regulación pública, incluso de maneras que han afectado a este tipo de plataformas como es el caso de Glovo en España, quien tuvo que pagar 16.2 millones de euros en cotizaciones sociales de sus trabajadores. Las empresas que operan este tipo de servicios en Latinoamérica todavía pueden tomar una iniciativa al marcar un precedente sobre un modelo de formalización que pueda ser aceptado por las entidades regulatorias, y a su vez mitigar el riesgo de futuras sanciones o multas.

La pandemia global ha acelerado los cambios que se esperaban que ocurrieran en los próximos años en nuestra sociedad. Estos cambios están ocurriendo ahora, no solo en la digitalización de nuestro consumo, sino también en el mismo orden de cómo administramos y contratamos una fuerza laboral para nuestras empresas. El teletrabajo se ha vuelto una normalidad, con empresas que ya han optado por esta medida como una regulación para la forma de trabajar y ejecutar labores. La realidad es que poco a poco estamos migrando más y más a un mercado laboral digital como el del Gig Work que conocemos hoy. Las primeras empresas de Gig Work que logren capitalizar esta oportunidad serán las que prevalecerán en la retención de sus colaboradores, y espero que también logren mostrar una guía sobre como otras empresas podrán adaptarse a este nuevo modelo

Plug & Play
Bespoke

Accounts
Cards
Payments

Digital Banking
Gig Economy
Lending
Smart Payments

NeoBank API
PayCaddy Sandbox
Documentation

About us
Blog
Contact
Careers